La Federación Internacional del Deporte Universitario FISU se formó con las instituciones universitarias con el fin de promover los valores del deporte y fomentar la práctica deportiva en armonía y complementaria al espíritu universitario.
Promoviendo los valores del deporte mediante el fomento de la amistad, fraternidad, juego limpio, la perseverancia, la integridad, la cooperación y la relación entre alumnos quienes algún día tendrán responsabilidad y hasta posiciones claves en la política, economía, cultura e industria. Como aliados o competidores quizás hasta como antagonistas estos hombres y mujeres tendrán que aprender como colaborar y hacer frente a cualquier eventualidad, respetando el código ético consagrado en estos valores.
La promoción de los valores del deporte y la práctica deportiva también significa dar una nueva dimensión al espíritu universitario en el estudio, la investigación y la disciplina, a través de la fuerte afirmación del pleno desarrollo humanista del individuo y, por tanto, de la sociedad en general. Este desarrollo no es solo intelectual, sino también moral y física.
El estudiante universitario debería de ser capaz de practicar deporte en su propio nivel dentro de su universidad. Incluso si se alcanza un alto nivel de competición de su deporte, el estudiante no mirara la competición como un fin en si mismo, sino como un elemento en el desarrollo de su propio potencial, de las misma manera que se prepara para su vida profesional.
Con su dimensión internacional, la FISU reúne a la comunidad universitaria en el sentido más amplio, que trasciende necesariamente los conflictos que dividen países y pueblos, para lograr armonía entre la excelencia académica y el deporte de alto nivel, o de competición y deporte de ocio. El Movimiento Universitario Mundial del deporte también aspira a convertirse en un potente canal de comunicación para reunir a muchas comunidades de riqueza cultural diversa que a menudo es una fuente de conflictos en la actualidad.
Esta filosofía implica necesariamente que la FISU debe ser no sólo internacionales, sino también independientes y libre. independientemente de la fuente de apoyo financiero y apoyo técnico de su estructura institucional, académica, financiera o de medios de comunicación asociados.